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Nuestro estand va marchando.

Aunque todavía falta más de un mes para la Feria de la Ciencia, ya tenemos nuestro estand bastante avanzado. Tenemos que cambiar un par de imágenes del fondo (maqueta de aceituna y pistilo), crear algunas páginas de actividades y organizarlas mediante menús. A partir del momento en que se inicie la desescalada podremos desplazarnos y conseguir algunos de los materiales que nos hacen falta para continuar con la preparación.     Si pulsa sobre la imagen entrará en una imagen similar, en la que pulsando sobre las zonas sensibles entrará en las aplicaciones correspondientes.

 

 

Participación en la 1ª Feria Virtual de la Ciencia.

Como ya publicamos en esta página, debido a problemas de salud tuvimos que interrumpir la preparación de actividades y finalmente suspender nuestra participación en la 17ª edición de la Feria de la Ciencia. Una vez superado el periodo de reposo asociado a la intervención retomamos el proyecto, que esperábamos estuviera acabado para la presente edición. Con la aparición del Covid-19 nos encontramos con que la 18ª Feria de la Ciencia será virtual y por tanto habrá que adaptar las actividades a esta modalidad. Esto probablemente traerá como consecuencia que el próximo año volveremos a repetir el proyecto, a ver si como dice el refrán: “a la tercera va la vencida”.

Este año comenzamos en el punto en que se interrumpió el proyecto, continuando con la elaboración de modelos, ahora modificaremos las actividades para adaptarlas al nuevo formato.

Dejaremos el proyecto previsto para esta edición sin modificar e incorporaremos las actividades y materiales de nueva creación al proyecto correspondiente a la 18ª edición de la Feria de la Ciencia, y para la 19ª que esperemos pueda celebrarse en mayo de 2021. El enlace siguiente abrirá una página similar a ésta pero en el estado en el que quedó el proyecto para la feria de 2019.

Maestr@s y coronavirus.

Normalmente, las entradas de este blog se reducen a aspectos relacionados con el proyecto Olivar y Escuela, con la única excepción de la felicitación navideña. La angustia por parte de muchas madres y el estallido de éstas contra el profesorado de sus hijos, me ha empujado a salirme de la norma y exponer mi opinión respecto a este asunto.

El cierre de los centros escolares ha tenido como consecuencia la conversión por decreto ley de todas las madres en maestras, en muchos casos con hijos de varios cursos.
Al profesorado se les ha obligado a mandar tareas acordes al nivel del curso a la programación e incluso en algunos casos a evaluar on line dichas tareas.

¿Alguien se ha parado a pensar que la mayoría de las madres no tienen la cualificación necesaria y a que por tanto este encargo significa aumentar enormemente la presión que el confinamiento y los problemas asociados que tienen esas madres?

¿Alguien se ha parado a pensar que los medios técnicos de los que dispone el alumnado en su casa no garantizan que estas tareas se puedan llevar a cabo de forma adecuada y que la imposibilidad de hacerlo nuevamente repercute en las madres?

¿Alguien se ha parado a pensar que los propios medios de la Consejería no son los adecuados y eso hace que la plataforma se colapse y sea a veces imposible acceder, y que esto ocasiona estrés tanto en el profesorado como en las familias?

¿Alguien se ha parado a pensar que el profesorado en general no domina las técnicas de enseñanza a distancia y que en la mayoría de los casos las utilizadas no son adecuadas ni garantizan ningún aprendizaje?

¿Alguien se ha parado a pensar que el alumnado en general desconoce el funcionamiento de los medios empleados?

Cómo dice en un texto de un maestro jubilado (Felipe Gutiérrez) que he leído recientemente”
“El objetivo ahora es que las propuestas que mandamos a los alumnos deben servir para quitarles ansiedad, distraerlos, como gimnasia mental, para hacer cosas que normalmente no hacemos.”
(https://www.rioja2.com/n-140698-2-la-carta-viral-de-algunos-colegios-a-las-familias-que-son-unos-meses-en-15-anos-de-estudios/)

No para hacer que todas las madres acaben en el psicólogo y todo el profesorado en la picota.

Carlos Zamorano Leal.
Profesor jubilado